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Toma control del
dolor…
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Es
un hecho que el dolor interfiere con nuestras actividades
diarias. Es importante tener formas para manejar el
dolor y minimizar el impacto negativo que éste pueda
tener en nuestras vidas. Por esta razón, debemos
evaluar si hay alguna actividad o costumbre en
nuestro diario vivir, que pueda estar incrementando
el nivel de dolor, y a lo mejor no estamos
consciente de ello. Cuando se tienen enfermedades
con dolor crónico, la vida no puede ser igual que
antes. Tenemos que hacer ajustes y modificaciones en
nuestras rutinas.
Verifica si alguna de las siguiente cosas te pueden
estar pasando, para que puedas modificar tu estilo
de vida.
Excederse en las
actividades diarias: casi todos empezamos el día
con una lista de cosas para hacer, y a medida que
transcurre el día, nos vamos sintiendo cansados y el
nivel de dolor va en aumento. Aunque no estamos
seguros de continuar, nos esforzamos por terminar
las tareas, ignorando lo que nuestro cuerpo nos está
diciendo. Estamos sobrecargando nuestro organismo,
esforzándonos mas allá de nuestras limitaciones
físicas y solo logramos incrementar el dolor. Presta
atención a tu
cuerpo, cuando te pida que te detengas; a veces
tenemos que aceptar que no podemos hacerlo todo y
que hay que dejar cosas para el día siguiente. En
nuestro caso el dicho “no dejes para mañana lo que
puedas hacer” mas bien aplica como
“deja para mañana lo que no puedas hacer hoy”.
No
descansar ni relajarse: sin adecuados períodos
de descanso y relajación, tu cuerpo se estresa y te
manda señales de dolor. Mantener niveles de
actividad constante sin el descanso apropiado puede
disparar ciclos de mas fatiga y mas dolor; las
actividades deben estar balanceadas con el adecuado
descanso y relajación. La meditación es un
tratamiento totalmente natural para las enfermedades
de dolor crónico. Aprender a meditar puede aliviar
la tensión muscular y ayudar a combatir la fatiga.
Las técnicas de relajación pueden reducir el estrés,
la ansiedad, la depresión y los problemas para
dormir. |
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Busca técnicas de meditación y relajación.
Obtener un sueño inadecuado: una buena noche de
sueño se considera parte de un régimen saludable.
Según estudios, el 75% de las personas con
desórdenes reumáticos o artríticos, a menudo tienen
problemas de sueño. En general, existe una alta
frecuencia de problemas de sueño en varias
condiciones médicas que involucran dolor crónico,
que muchas veces altera el proceso de sueño, y al
mismo tiempo el problema de sueño afecta el proceso
de la enfermedad. La mala calidad del sueño y dolor
crónico pueden crear un círculo vicioso que afecta
el estado de ánimo y los niveles de fatiga. Mantenga
hábitos regulares para dormir, evite la cafeína y el
alcohol tarde en la noche, no haga siestas, utilice
su cama solo para dormir, no haga ejercicios por lo
menos 3 horas antes de acostarse, etc. Desarrolle
rutinas para relajarse antes de dormir, y verá que
puede conciliar y disfrutar de un sueño reparador. |
No hacer ejercicios: el ejercicio puede
aliviar o disminuir el dolor crónico; movimientos
suaves y regulares
mantienen los músculos tonificados, te ayuda a
construir fuerza y flexibilidad, ayuda a mejorar el
rango de movimiento articular, mejora la movilidad,
reduce la rigidez de los músculos adoloridos, que
usualmente tienen las personas con artritis o
fibromialgia. Si no ejercitas con regularidad, los
músculos se debilitan, a veces hasta el punto de
atrofia. La falta de ejercicio te puede hacer caer
en un ciclo de falta de acondicionamiento –
debilidad – dolor. Practica ejercicios suaves como
Yoga, Tai Chi, estiramientos en agua, etc.
No tomar los medicamentos: los médicos prescriben
medicinas con instrucciones específicas, de manera
que el medicamento pueda realizar su función en el
organismo, ofreciéndonos un óptimo nivel de
beneficio. Si te saltas dosis o te pasas días sin
tomar las medicinas, no le estás permitiendo a tu
cuerpo que reaccione apropiadamente al medicamento,
y por supuesto, la consecuencia es mas dolor.
Mantenga los medicamentos a mano, y acostúmbrese a
tomarlos siempre a la misma hora, para evitar que se
le olviden.
Enfocarse
en remedios no probados: el dolor crónico se
puede volver tan angustiante que una persona podría
estar dispuesta a cualquier cosa con tal de detener
la agonía; esto podría llevarse a ser arrastrado
hacia remedios no probados, trucos y hasta
curanderos. Si una persona decide atenderse con un
curandero, disminuye el tiempo y esfuerzo de los
tratamientos probados, aceptables y recomendados.
Tratamientos sin valor médico pueden llevarnos a mas
dolor. Antes de intentar cualquier nuevo
tratamiento, investíguelo a fondo, y consúltelo con
su médico.
Ganar peso: las investigaciones han demostrado, que
cuando se camina, las caderas, rodillas y tobillos
soportan de tres a cinco veces el peso total del
cuerpo de una persona; lo que confirma que estar en
sobrepeso, aunque sea moderadamente, recarga las
articulaciones y puede incrementar el dolor, sobre
todo en los casos de artritis. Por cada libra que
una persona tenga de sobrepeso, le agrega a cada
rodilla, de tres a cinco libras de peso adicional.
En contraste, la pérdida de diez libras de peso hace
que se libere una presión de 30 a 50 libras extra de
las articulaciones. Ganar peso equivales a mas
dolor.
El pesimismo provoca dolor: el dolor crónico
altera la vida. El dolor alimenta al pesimismo y el
pesimismo alimenta al dolor. Es razonable sentirse
deprimido por el impacto del dolor crónico, hasta
cierto punto; pero si tu estado de ánimo se vuelve
totalmente pesimista, estás cediendo ante aquello
que justamente incrementa tu dolor. Si te sientes
pesimista y desesperado, estarás menos receptivo a
los medicamentos, tratamientos, ejercicios y
cualquier posible acción para tu mejoría. El dolor
nos afecta tanto física como emocionalmente, ya que
hay una fuerte conexión entre la mente y el cuerpo.
No pierdas tiempo preguntándote “¿Por qué yo?”;
mejor pregúntate “¿Que puedo hacer para mejorar mi
vida?” … y hazlo.
Acumular mas estrés: Demasiado estrés puede aumentar
el dolor y hacer más difícil para las personas con
dolor crónico, lidiar con las cargas adicionales
impuestas por su enfermedad. La función
inmunológica, el estrés y las enfermedades están
interconectadas. La dificultad de vivir con dolor
genera estrés, que causa que los músculos se
tensionen e incrementa el dolor, empeorando los
síntomas. El estrés y el dolor desarrollan un ciclo
de: estrés - dolor - más estrés - más dolor. Existen
tres componentes exitosos para manejar el estrés:
aprenda como reducir el estrés, aprenda a aceptar lo
que no se puede cambiar y aprenda a vencer los
efectos dañinos del estrés.
Algunos tips que pueden ayudarnos con el estrés
Reducir el estrés
• Identifique las causas del estrés en su vida
• Comparta sus pensamientos y sentimientos
• Simplifique su vida al máximo
• Maneje bien su tiempo y conserve su energía
• Establezca metas a corto plazo
• No recurra al alcohol o las drogas
• Póngase en forma tanto física como mentalmente
• Desarrolle su sentido del humor
• Sonría, ríase mucho y diviértase
• Consiga ayuda para lidiar con los problemas
difíciles de resolver
Aceptar lo que no se puede cambiar
• Asimile que solo se puede cambiar a usted, y no a
los demás
• Permítase ser imperfecto
Vencer los efectos dañinos del estrés
• Practique técnicas de relajación
• Aprenda a superar las barreras de la relajación
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