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La enfermedad es la pérdida de la armonía del alma
En
el cuerpo solo se manifiesta dicha inarmonía. La conciencia es al cuerpo lo que
un programa de radio es al receptor.
Cuando el corazón tiene un ritmo determinado la
temperatura corporal se mantiene a nivel constante Las
glándulas segregan hormonas el organismo se forman ATC.
Este orden tiene como punto de partida la conciencia
salud (modelo armonioso).
Si una de las funciones se perturba enfermedad
(pérdida de la armonía).
Es la instauración de un nuevo equilibrio pero a un
costo energético mayor.
La pérdida del equilibrio se produce en la conciencia
y en el cuerpo solo se muestra, por lo que el cuerpo
es vehículo de la manifestación o realización de todos
los procesos y cambios que se producen en la
conciencia.
Cuando en el cuerpo de una persona se manifiesta un
síntoma éste llama la atención, interrumpiendo con
frecuencia bruscamente la continuidad de la vida
diaria. Es una señal que causa interés, atrae energía,
y por lo tanto interrumpe la vida diaria. Nos reclama
atención lo queramos o no para eliminar la molestia.
Esta lucha exige atención, dedicación, el síntoma
siempre consigue que estemos pendientes de él.
Cuando sólo queremos la pastilla que nos permita
seguir andando, es como cuando en el auto se prende
una luz roja que indica una anomalía, que está
ocurriendo en un lugar inaccesible para nosotros, y en
lugar de parar y ver que pasa y arreglarlo,
quisiéramos que el mecánico desconecte la lamparita
que nos molesta.
Lo que hace falta es mirar hacia zonas más "profundas"
a fin de averiguar que es lo que no "funciona".
La "Señal' sólo está para avisarnos y hacer que nos
preguntemos que ocurre, igual que el síntoma
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En síntesis la enfermedad es un estado que
indica que el individuo en su conciencia ha
dejado de estar en orden o armonía, que hemos
perdido el equilibrio de las fuerzas del alma.
Que algo "falta". |
La enfermedad no tiene mas que un fin, ayudarnos a
subsanar nuestras faltas y hacernos sanos, decirnos lo
que en realidad nos falta, al exponernos el temor que
nosotros debemos asumir concientemente, nos permite
conseguir que, por medio de procesos de aprendizaje y
asimilación consciente los síntomas en sí resulten
superfluos.
Curación: redención, aproximación a la plenitud de la
conciencia, o iluminación.
La sombra
Todo
lo que hay en la creación existe en ti y todo lo
que hay en tí también existe en la creación.
Todo lo bueno pero también todo lo malo, somos
polares, tenemos todo, pero en general sólo vemos la
parte de nosotros que queremos ver la que nos gusta o
alimenta nuestro ego, y la otra no la reconocemos, la
ponemos afuera, sólo la vemos en los otros. Cuando
algo ajeno nos molesta en realidad es porque forma
parte de nuestra “sombra” de la parte que no queremos
ver de nosotros mismos,
P. Ej yo soy ... activa, dinámica, tolerante,
trabajadora, amante de los animales ...
Esto es un proceso de "identificación" que he hecho,
esto es un proceso subjetivo del YO.
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CARACTERÍSTICA
POLAR
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IDENTIFICACIÓN
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DESCARTE
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VALORACIÓN
(lo que es considerado en la cultura)
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Actividad
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Activo |
Pasivo |
Productividad |
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Laboriosidad
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Trabajador |
Vago |
Rendimiento |
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Tolerancia
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Tolerante |
Intolerante |
Aceptación de diferencias |
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Espacio
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Interior |
Exterior |
Ubicación |
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Valoración
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Bueno |
Malo |
Subjetivo o
cultural |
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Iluminación
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Luz |
Sombra (exterior) |
Claridad |
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Decisión
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Sí |
No |
Positivo |
Lo
que no nos gusta no desaparece, es también parte de
nosotros, pero como no lo queremos, no lo deseamos
pasa a formar parte de nuestro "negativo" de nuestra
"sombra", de nuestro inconsciente.
Las personas creen que es posible librarse de parte de
la realidad por el simple hecho de no reconocerse en
ella.
Aquí el "no ver" es como el "no tener".
La sombra hace que todos los propósitos y los afanes
del ser humano le reporten lo contrario de lo que el
perseguía. Y cree que todas las causas de sus
problemas están afuera de sí, (proyección) cuando uno
rechaza en su interior un principio determinado cada
vez que lo encuentre en el exterior desencadenará en
él una angustia y/o repudio.
El mundo exterior está formado por los mismos
principios arquetípicos que el mundo interior.
"nosotros solo podemos conectar con aquello con lo que
estamos en resonancia" (Ley de resonancia).
Los principios rechazados nos acometen ahora desde el
exterior y los combatimos con el mismo encono que
antes lo hacíamos en nuestro interior con lo que "nos
ocupamos con especial intensidad de la parte de
nuestra realidad que rechazamos" el entorno hace las
veces de espejo pero nos muestra ambos aspectos de
nuestro propio yo.
El que no se reconoce en el "espejo" cree que es un
espejismo, una mentira, para entender que es "su "
realidad, como en el sueño para entender que es sueño
hay que despertarse, (insight).
Esta "sombra" ("en algunas culturas el adversario
invisible") nos hace incompletos, hasta que no la
incorporemos como propia nos falta todo lo que hay en
ella, y esta "falta" nos hace enfermar.
Todos los héroes míticos han tenido que luchar contra
monstruos, dragones y demonios y hasta contra el mismo
infierno, para ser salvos y salvadores.
La Sombra
La
sombra produce la enfermedad y el encararse con la
propia sombra cura.
Esta es la clave de la comprensión de "salud-
enfermedad", "enfermedad-curación". Un síntoma es
siempre una parte de la sombra que se ha introducido
en la materia es lo que le "falta" asumir a la persona
. Es lo que le hace experimentar aquello que no ha
querido experimentar conscientemente. Es lo que
reintegra la plenitud al ser humano.
El síntoma completa al hombre es el sucedáneo físico
de lo que le falta en el alma. Es el principio ausente
que se hace material y visible en el cuerpo.
El síntoma nos ayuda a conocernos porque pone de
manifiesto, elementos reprimidos que de otra forma no
veríamos, porque están en la sombra. La persona vive
de este modo engañándose, la sinceridad consigo mismo
es la más dura prueba que un ser humano puede ponerse.
La enfermedad sincera a la gente, porque en la
enfermedad se "es auténtico" la enfermedad “equilibra"
porque ahí se deshincha el ego, se abandonan las
pretensiones de poder, se destruyen muchas ilusiones,
y se cuestiona la forma de vida.
Un síntoma no puede resolver el problema en el plano
corporal, sino solo proporcionar el medio para
realizar el aprendizaje.
Quien no se engaña no sufre desengaños.
La enfermedad como camino
El
enfermo no es víctima inocente de errores de la
naturaleza en el medio ambiente o de los males de la
civilización.
Desde el punto de vista metafísico los síntomas se
revelan como manifestaciones físicas de conflictos
psíquicos y su mensaje puede descubrir el problema de
cada paciente.
El significado de un hecho se nos revela por la
interpretación que le atribuimos. Cuando las personas
dejan de interpretar los hechos que ocurren en el
mundo y en el curso de su propio destino, su
existencia se disipa en la incoherencia y el absurdo.
Así como en la calidad de la tela y los colores no
reside el valor de una pintura, sino que estos son
transmisores de una idea, de una imagen interior del
artista. El lienzo y el color permiten la
visualización de lo invisible y son por lo tanto
expresión de un contenido metafísico.
El marco científico se limita al plano funcional y por
ello impide que se manifieste el significado de la
enfermedad. La enfermedad es un desequilibrio es la
pérdida de la armonía. Esta pérdida se produce en la
conciencia, y en el cuerpo solo se muestra, ya que
éste es el vehículo de todos los procesos y cambios
que se producen en la conciencia.
Cuando en el cuerpo de una persona se manifiesta un
síntoma, este llama la atención interrumpiendo a veces
bruscamente la continuidad de la vida diaria, un
síntoma nos reclama la atención y dedicación de esta
forma logra que estemos pendientes de él, o sea de
nosotros mismos, a logrado su objetivo.
La medicina académica evita cuidadosamente la
interpretación de los síntomas y con esto pierde el
sentido de la señal, ya que ésta es la auténtica
función del síntoma. Lo que se debe eliminar en
realidad es la causa que provoca la pérdida de las
fuerzas del alma.
Desde este punto de vista el síntoma no es un enemigo
sino que se transforma en un aliado que puede ayudarle
a encontrar lo que le falta y así curar la enfermedad.
La curación no es posible sin una expansión de la
conciencia, que dé lugar a incorporar lo que falta, mi
propósito no es combatir la enfermedad, sino servirnos
de ella para conseguir ayudar al paciente.
Nuestra conciencia sólo puede apreciar el mundo en
forma escindida, bipolar, en pares de opuestos
bueno-malo, salud enfermedad, inspiración-expiración,
pero la realidad es un todo y nosotros también. Lo
polar no es el mundo sino el conocimiento que nuestra
conciencia tiene de él.
El ritmo es el esquema básico de la vida , en la
física también vemos que todos los fenómenos pueden
reducirse a oscilaciones, si se destruye el ritmo se
destruye la vida porque la vida es ritmo. Un polo para
su existencia depende del otro polo, sin expiración no
hay inhalación. Pero nosotros tenemos que dividir toda
la unidad en dos polos a fin de poder contemplarlos
aisladamente.
Para el observador superficial las polaridades se
excluyen, si miramos con mas atención veremos que las
polaridades juntas forman la unidad, que para poder
existir dependen una de otra:
Supraconsciente,(limitado, subjetivo) que no tiene
acceso al resto de la conciencia
Contiene, cosas que han sido subconsciente olvidadas,
por el supraconsciente: premoniciones, sueños,
intuiciones, visiones de inconsciente
Inconsciente, ilimitado, objetivo (Jung: inconsciente
colectivo)
A causa de este imperativo de dividir lo unitario en
aspectos que luego hemos de contemplar sucesivamente
con una conciencia bipolar la simultaneidad del ser se
convierte en sucesión.
La única manera de escapar de la dicotomía, y del
sufrimiento que genera es asumiéndolo, superando la
polaridad al incorporar los dos polos y alcanzar la
plenitud.
(Extractado del Libro "La enfermedad como camino"
de Thornwald Dethlefsen) |