
El deseo no es amor; el deseo conduce al placer; el deseo es placer. No estamos
negando el deseo. Sería completamente estúpido decir que debemos vivir sin
deseo, porque eso es imposible. El hombre lo ha intentado. Ha habido gente que
se ha privado de todo tipo de placer, se ha disciplinado, torturado y, aún así,
el deseo ha persistido, generando conflicto y todos los efectos embrutecedores
de ese conflicto. No estamos abogando por la ausencia de deseo, pero debemos
comprender todo el fenómeno del deseo, del placer y del dolor, y si podemos ir
más allá de él, habrá una dicha y un éxtasis que es amor.

Para la reflexión
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Observa tus deseos en relación a los demás. Por ejemplo, si deseas a una
mujer o a un hombre o a un tipo de persona.
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Observa qué pasa cuando el deseo es satisfecho. ¿Qué pasa cuando uno
satisface un deseo?
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Así mismo, observa también lo que sucede cuando una persona no satisface
sus deseos. |
Dra. Maria Cristina
Lunic
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