Para comprender los innumerables problemas que cada uno tiene, ¿no es esencial que haya conocimiento propio? Y ésa es una de las cosas más difíciles: la auto-observación, la cual no significa aislamiento o retraimiento.

Obviamente, conocerse a sí mismo es esencial, pero este conocerse a sí mismo no significa aislarse de la relación y, sin duda, sería un error creer que uno pueda conocerse a sí mismo de forma íntegra, completa, total, por medio del aislamiento, de la

exclusión, o acudiendo a algún psicólogo o sacerdote; o incluso que uno pueda aprender conocimiento propio a través de un libro. El conocimiento propio, evidentemente, es un proceso, no es un fin es sí mismo, y para conocerse, uno debe darse cuenta de quién es él en la acción, lo cual es relación.
Uno se descubre a sí mismo no en el aislamiento ni en el retraimiento, sino en la relación con la sociedad, con la esposa, el esposo, el hermano, con el hombre; pero descubrir cómo reacciona uno, cuáles son sus respuestas, requiere una mente extraordinariamente alerta, una agudeza en la percepción.

¿Qué estás haciendo con tu vida?

Recordar: "El conocimiento propio es un proceso, un proceso que no acaba nunca".

Para la reflexión

A lo largo de un día entero, observa lo siguiente:
• Tus acciones, lo que haces y también como lo haces.

• Observa si haces las cosas por obligación, por deseo o satisfacción propia o simplemente lo haces.

• Observa tus pensamientos, todo su contenido, lo que piensas y observa si se corresponde con las acciones. Observa por ejemplo si sonríes pero estás resentido o enfadado, etc.
• Observa tu relación con los demás. Mira como te relacionas según la persona. Observa como hablas y tratas a tu madre, a tu padre, tus hermanos, amigos, desconocidos. Observa como el trato es diferente según el interlocutor. Mira el porqué.

• Para poder realizar un cambio, primero debemos relevar qué es lo que tenemos positivo y qué lo que deseamos cambiar.

• Muchos aspectos de nuestra personalidad y de nuestro modo de afrontar las situaciones no son malos, pero pueden estar mal regulados, en más o en menos.

• A veces nos hacemos daño no sólo porque somos autodestructivos, sino porque no hemos aprendido a cuidarnos mejor.

• SIEMPRE PODEMOS APRENDER ALGO MAS QUE NOS SEA ÚTIL HOY.

Dra. Maria Cristina Lunic

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